Láser ND YAG – Eliminación profesional de tatuajes sin cicatrices.

Láser ND YAG – Eliminación profesional de tatuajes sin cicatrices.
El Láser ND YAG es la tecnología médica más eficaz y segura para eliminar tatuajes de manera progresiva y sin dañar la piel. Funciona mediante pulsos de alta energía que fragmentan los pigmentos del tatuaje en partículas diminutas, las cuales son eliminadas posteriormente por el sistema linfático del cuerpo.
En CEMETRI, utilizamos láser Q-Switched ND YAG, ideal para tratar tatuajes de tinta negra, azul, roja y otros colores oscuros, con el respaldo de especialistas en láser y medicina estética que garantizan una evaluación personalizada, seguimiento profesional y resultados visibles desde las primeras sesiones.
Se estudia el tipo de tatuaje, color, profundidad, tamaño y ubicación, además del fototipo de piel, para definir cuántas sesiones serán necesarias y el tipo de láser adecuado.
Se aplica el láser Q-Switched ND YAG, que emite pulsos de energía en nanosegundos. Estos pulsos actúan directamente sobre el pigmento, rompiéndolo sin afectar la piel circundante.
Las partículas del color se descomponen en fragmentos microscópicos, que el cuerpo elimina de manera natural en las semanas posteriores.
Después de cada sesión, el área puede presentar enrojecimiento o leve inflamación temporal. La piel se regenera y el tatuaje se desvanece progresivamente con cada tratamiento.
En CEMETRI, realizamos una valoración médica y dermatológica previa para garantizar que el tratamiento sea seguro, efectivo y adecuado para tu tipo de piel y pigmento.
“Tenía un tatuaje en el antebrazo que ya no quería y decidí borrarlo en CEMETRI. Desde la primera sesión noté cómo iba perdiendo color. Muy profesionales y cuidadosos.”
“Estaba preocupada por si me quedaban marcas, pero con el láser ND YAG mi piel se recuperó súper bien. Me quitaron un tatuaje del tobillo sin cicatrices.”
“Busqué varios lugares antes de decidirme. En CEMETRI me explicaron el proceso con claridad y los resultados han sido excelentes. Cada sesión hace una diferencia.”
Depende del tamaño, tipo de tinta, profundidad del tatuaje y colores. En promedio se requieren entre 4 y 8 sesiones, espaciadas cada 6 a 8 semanas.
La sensación es similar a la de un pinchazo o pequeña chispa de calor. Se puede usar anestesia tópica para mayor comodidad si el paciente lo requiere.
El ND YAG es especialmente efectivo para negro, azul oscuro, rojo y verde. Algunos tonos más claros pueden requerir más sesiones o combinarse con otras tecnologías.
No. El tratamiento, si es realizado por un profesional capacitado como en CEMETRI, no deja marcas permanentes. Sin embargo, se deben seguir los cuidados posteriores para evitar complicaciones.
Evitar la exposición solar directa, mantener el área limpia, aplicar productos regeneradores indicados y no rascar ni irritar la zona tratada.
En la mayoría de los casos sí, aunque algunos pigmentos pueden dejar rastros leves o requerir más sesiones. En CEMETRI te damos una expectativa realista desde el inicio.